Viejos robles balanceados por la brisa de invierno, viejos habitantes de un bosque nevado, viejos amigos de los animales que los habitan, y vigilan las sombras venideras de la noche. Un paisaje extrańo para una joven doncella, sin consuelo ni tiempo, buscaba la manera de volver a casa, de volver a ser. Pequeńos copos de nieve caen desde el cielo, la tristeza se huele, los pasos de la doncella sin destino ni rumbo van. Los animales observan dicha escena, y con lágrimas consuelan tal triste visión. Doncella hermosa que viaja sin rumbo , hacia un destino frío, doncella hermosa que triste está, viajando largos días hasta la muerte ira. Destino triste para una hermosa criatura, destino triste para una doncella, para una estrella perdida. Los viejos robles con tristeza sus raíces dejaron, para que la doncella cansada se tumbará. La brisa de invierno a la hermosa figura rodeo, y la muerte con gran silencio y delicadeza se la llevo. Solo lágrimas se encuentran, solo tristeza se haya en un bosque que una vez fue hermoso.