En una apartada casa en el bosque,se encontraba una joven hermosa, cuyo corazón estaba contagiado de cuentos hermosos, de historias fantásticas. Un día cuando el sol se encontraba en lo más alto de la pradera, la joven salió al campo y comenzó a buscar animales y flores para poder hablar con ellos. Pero de repente encontró una flor especial, entre unas grandes rosas rojas se encontraba una pequeña flor blanca y cuyo centro era rosa. La joven se tumbo a observarla, la curiosidad le llamaba y en un segundo la flor salió volando como un pajarito lleno de energía. Esta cayo en las manos de la joven, y esta sorprendida vio que en su interior había una nube rosa, parecía tan dulce, que sin pensárselo se la comió. En ese instante su pelo se convirtió en rosa, y sorprendida se hallo de encontrar en su pelo la flor blanca, como si vida tuviera. Cuando se fue a dar cuenta ya era de noche, y unas palabras hermosas sonaron, canciones de cuentos antiguos, de leyendas muertas, hermosas palabras que rosaban el pelo de la joven. Algo indicaba que sus sueños de flores saltarinas y bailadoras se habían convertido en realidad. Sus sueños, sus esperanzas, sus ilusiones, eran ahora una realidad, un deseo cumplido, una hermosa historia para recordar.